Iron Maiden y su primer concierto en el Palacio de los Deportes de la Ciudad de Mexico

0
Iron Maiden y su primer concierto en el Palacio de los Deportes de la Ciudad de Mexico

Ante 21 mil 650 almas, la banda británica Iron Maiden, con su Legacy of the Beast World Tour, ofreció al público mexicano un recorrido musical por 44 años dedicados al heavy metal. Fue el Palacio de los Deportes donde los “rudos” acordes de guitarra resonaron y las melenas se sacudieron.

A las 21:05 dos pantallas, colocadas a los costados del escenario, se encendieron para proyectar imágenes del videojuego Legacy of the Beast, que protagoniza la “mascota” de la agrupación, la calaca Eddie The Head, que el artista Derek Riggs publicó por primera vez en el disco homónimo de Iron Maiden, en 1980.

El público comenzó a gritar eufórico, pero esto sólo era la antesala de un concierto que mantuvo un gran despliegue escénico en el escenario: luces, performances, objetos volando e imágenes alusivas a sus videos musicales.

Iron Maiden, integrada por Steve Harris (miembro fundador), Bruce Dickinson, Dave Murray, Adrian Smith, Janick Gers y Nicko McBrain, salió a escena mientras un avión de cerca de dos metros de largo “volaba’ sobre el escenario, mientras la agrupación cantaba “Aces High”, de su disco Powerslave, de 1984.

Tras este arranque, el espectáculo continuó con el tema “Where Eagles Dare”. Enseguida, Bruce Dickinson, vocalista de la banda saludó a su fiel público mexicano: “¿cómo estás México?”.

Con “2 Minutes to Midnight” los puños en alto del público se alzaron y a éste siguió el tema “The Clansman”, de su época de finales de los 90. Bruce Di-
ckinson sostenía una espada con la mano derecha mientras cantaba la canción. El escenario estaba iluminado de verde y en la pantalla aparecía Eddie The Head.

Al entonar “The Trooper”, un tema compuesto por el bajista Steve Harris, subió a la tarima el muerto viviente Eddie, quien se enfrentó con Dickinson, quien se defendió con su espada. La pelea terminó y Dickinson ondeó la bandera de México y después la de Inglaterra.

En este recorrido musical no faltaron “Revelations”, “For the Greater Good of God”, “The Wicker Man” y “Sign of the Cross”. Con “Fear of the Dark”, el escenario se iluminó de rojo y un ambiente gótico envolvió a los integrantes de Iron Maiden. Dickinson apareció ataviado con un traje y una capa negra.

La noche casi llegaba a su clímax cuando la agrupación deleitó con “The Number of the Beast”; el público se puso de pie para entonar a todo pulmón este tema de su disco homónimo de 1982.

 

“Hallowed Be Thy Name” puso a brincar al público que con los potentes acordes de guitarra y la voz de Dickinson. Harris demostró su amor por México portando un sombrero de charro.

La noche culminó con “Run to the Hills”, ante un público que de pie y con aplausos despidió a Iron Maiden.

Leave a Reply

Name
Name*
Email
Email *
Website
Website

Shares